Rutas Metropolitanas.

Poner límites a la zona urbana de Valencia es difícil. Algunos pueblos cercanos están tan vinculados a la ciudad que forman parte integrante de su área metropolitana.

En este caso, el ayuntamiento de Valencia me lo ha puesto fácil al definir el límite la zona metropolitana con el proyecto de creación del anillo verde ciclista.

Itinerarios urbanos

Valencia, una ciudad de dimensiones humanas

Valencia es una ciudad cuyo clima y orografía se consideran ideales para circular en bicicleta. Cuenta con casi 200 Km de carril bici y están en proyecto o en ejecución muchos más.

Llevo muchos años recorriendo en bici parajes naturales increíbles, pero la ciudad, la denostada ciudad de la que todo el mundo huye, ofrece innumerables puntos de interés dignos de orgullo y admiración.

Circular por carril bici me permite desplazarme de un punto a otro sin los peligros del tráfico, aunque lo que más me gusta es pasear sin prisas. Mirar en todas direcciones, visitar jardines urbanos y recoletas plazas, perderme en las calles de sus barrios históricos,  parar un momento a contemplar lo que me llama la atención o conocer al paso su paisaje humano y vital.

Una ciudad como Valencia tiene, como todas, una serie de puntos neurálgicos conocidos por la mayoría de sus habitantes que aparecen en cualquier guía turística. También un ecosistema de barrios populares y rincones escondidos que quizás no son tan célebres, pero con una historia y encanto en muchos casos sorprendente. La huerta cercana y la fachada marítima enmarcan una ciudad profundamente mediterránea de tamaño medio, un poco provinciana, quizás, pero a la vez cosmopolita y europea. 

Valencia parece diseñada para que los valencianos nos sintamos orgullosos de serlo: por la bonanza de su clima, su arraigada cultura popular, por sus “fallas” reconocidas mundialmente, y por el carácter abierto de sus gentes. 

Me siento privilegiado por vivir en Valencia.