De Gandía a l’Alcudia por la Marjal de la Safor, Corbera y Alcira

publicado en: Periféricas | 4

La albufera más allá de la Albufera.

El litoral entre Gandía y Cullera es también una albufera, aunque aquí recibe el nombre de Marjal de la Safor. Vamos a recorrer una zona de humedal de alto valor ecológico antes de llegar al P. N. de la Albufera.

Descripción de la ruta y enlace de descarga

Longitud: 64,1 Km           Desnivel: 198 m↑ y 184 m↓

Tipo de Firme: Asfalto.          Dificultad: Moderada

¿Cómo descargar la ruta en el navegador? 

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/de-gandia-a-lalcudia-por-la-marjal-de-la-safor-corbera-y-alcira

Síntesis

La Albufera es el nombre propio que le damos al parque natural, pero también es un nombre común que, según la RAE, significa: «Laguna litoral, en costa baja, de agua salina o ligeramente salobre, separada del mar por una lengua o cordón de arenas…». Esto, exactamente, es lo que encontramos en el litoral entre Gandía y Cullera, lejos todavía del parque natural de la Albufera.

La bici-ruta parte de Gandía para recorrer la «Marjal de la Safor» que, en su mayor parte, son campos de cultivo surcados por canales de drenaje. Innumerables balsas de agua y lagos surgen aquí y allá alegrandonos la vista. Recorreremos interesantes y estrechos caminos hasta llegar a un paraje de marjal virgen y protegido, muy desconocido por cierto, que es una verdadera joya natural.

Ullal de l’Estany

Seguimos rumbo a Xeraco por nuestro particular enlace de caminos con el buen sabor de boca que nos ha dejado nuestra visita a este humedal. Rodamos siempre junto a canales y lagos con abundancia de plantas, tortugas y aves acuáticas.

Poco antes de Favara encontramos un paisaje de sobra conocido; los arrozales del P. N. de la Albufera, siempre iguales y siempre distintos.

Después de comer en Favara, continuamos nuestro deambular por los caminos de la Ribera que nos llevan a Llaurí, Corbera, y finalmente a Alcira.

Un paseo entrañable por la ciudad y desde Alcira llegaremos finalmente a l’Alcudia por caminos agrícolas. Allí podremos tomar el metro para volver a Valencia.

Detalles del trazado.

Gandía y la Marjal de la Safor

Empezamos esta aventura en la estación del tren de Gandía. Digo aventura porque vamos a recorrer sitios bastante desconocidos para la mayoría, siempre alejados de zonas urbanas y carreteras, aunque sin demasiada dificultad o desnivel. Lo primero salir de Gandía en dirección al puerto utilizando un carril-bici por dentro de la ciudad. Nada más salir de Gandía ya tomamos caminitos vecinales de los que nos gustan, de los que van entre las huertas.

Al llegar a los primeros apartamentos de la playa, salimos de la civilización para recorrer la Marjal. En esta zona, la Marjal es una sucesión de canales y pequeñas lagunas que se han salvado del aterramiento para el cultivo.

Canales de la Marjal

Pegadas a los canales hay carreteras estrechas que seguimos con deleite. Es un agradable pasear viendo infinidad de tortugas saltar desde sus «solariums» al agua para escabullirse y muchas aves acuáticas levantando el vuelo a nuestro paso. De cuando en cuando te sorprende alguna bonita laguna en medio de los campos.

Lagunas de la Marjal

Con la primavera avanzada, me asustaba la posibilidad de encontrar mucho mosquito pero, bien por la salinidad del agua o por los peces y ranas que se comen las larvas, la verdad es que no habían bichos voladores molestos.

Yendo por caminos embellecidos por canales y lagos, llegamos a una zona natural de alto valor paisajístico: «L’Ullal del Estany».

Ullal del Estany

Es lo que queda de lo que debió ser una extensión enorme de tierra pantanosa, sembrada de cañas y con afloramientos acuáticos. Unas pasarelas de madera hacen accesible puntos de observación natural de increíble belleza.

Pasarela entre las aguas
Miradores habilitados

El sitio es tan bonito que nos quedamos un buen rato disfrutándolo y recorriéndolo. Vamos incluso hasta una arboleda de eucaliptos flanqueada por canales, solo por el gusto de pasearla ya que tendremos que volver para seguir la ruta.

Arboleda

Volvemos al paraje natural de la Marjal y salimos de él por una estrecha senda entre arboles que son una bonita despedida de la laguna.

Los huertos de Valldigna, Xeresa y Xeraco

Continuamos hacia pueblos de nombre curioso y tradición agrícola. Iremos por sus caminos pecuarios de Marjal hasta salir a la carretera que une Xeraco con su playa. Haremos un tramo inevitable por esta carretera y tiene algo de tráfico, pero son apenas quinientos metros. En seguida nos desviamos por las inmediaciones del río Vaca para seguir disfrutando de paseos casi acuáticos.

Caminos de la Marjal

Xeraco lo hemos sobrepasado sin tocarlo, y su playa simplemente la atisbamos. Pasamos cerca, por si apetece hacer una escapada a verla o disfrutar de un buen baño. Seguimos siempre por caminos escondidos hasta una aldea llamada El Brosquil, por si necesitamos urgente un bar. Esta pequeña aldea está poco antes de entrar en la zona sur del P.N. de la Albufera. Vamos, cómo no, a recorrer sus arrozales en dirección a Favara.

La ruta la afean otros trescientos metros inevitables de la carretera general entre Cullera y Favara. Es esperanzador pensar que pronto terminaran los trabajos de construcción de la nueva autovía y, junto con la eliminación de los peajes de la autopista a finales de año, disminuirá considerablemente el tráfico de estos cientos de metros por el arcén hasta Favara.

Llaurí, Corbera, Alcira y el remate hasta «l’Alcudia»

Entre las faldas de la Sierra de Corbera y la Autopista el terreno se eleva un poco, lo justo para darnos una visión paisajista del Parque Natural de la Albufera con la referencia de la montaña de Cullera al fondo. Los caminos que transitamos mantienen una cierta altura sobre la llanura inundada de los arrozales, lo que procura una visión muy aérea sin necesidad de grandes subidas.

Camino de Corbera.

Pasamos por los centros urbanos de Llaurí y Corbera, evitando sin desviarnos mucho la transitada carretera que los une con Alcira.

Como todos los «Camí vell», el «d’Alzira» es un camino estrecho. La dificultad de ampliarlos debido a la gran cantidad de costosas expropiaciones requeridas hicieron que los trazados se variasen, dejando intactas para ciclistas y residentes estas coquetas vías. Es un placer recorrerlas sabiendo que el tráfico rodado tiene otras infraestructuras por otro lado.

Llegamos a Alcira sin darnos cuenta. Pasamos cerca del hospital de la Ribera cuyo edificio identificamos a lo lejos y sorteamos el polígono por el viejo camino hasta las mismas puertas de la ciudad. En esta ocasión bordearemos Alcira para llegar rápido a la estación del tren de cercanías, por si queremos terminar aquí esta bici-ruta.

La mayor parte de las veces, si no queda lejos la posibilidad, prefiero coger el metro para volver a Valencia. Es más barato que el «Cercanías» y tiene muchas más alternativas para acercarnos a casa. Así pues, la bici-ruta continua hasta l’Alcudia. Iremos por caminos pecuarios, como casi siempre, teniendo en el horizonte su campanario.

Caminos pecuarios

Una vez en l’Alcudia, buscamos la estación de «Ferrocarriles de la Generalitat» (metro) para volver a Valencia.

Ha resultado ser una ruta muy fácil y sorprendente, sin cuestas y casi siempre por preciosos caminos secundarios. Es aconsejable hacerla con viento del sur y de levante. Si la hacemos en primavera, la brisa marina estará presente para refrescarnos y empujarnos. El poniente, en cambio, nos frenará y acalorará. Tenedlo en cuenta, lo digo por experiencia.

4 Respuestas

  1. Angela

    Una ruta para disfrute de los sentidos.,pasar un día estupendo como el q tuvimos. No la conocía y me gustó muchísimo . Con la descripción entran ganas de repetirla mañana mismo . Volveremos sin dudarlo.! 😉

    • Javier

      Creo que la repetiremos varias veces. Gracias Ángela

  2. Chachani

    Poco que añadir a lo de Ángela, ruta muy bonita de la naturaleza que envuelve a Gandia. Parques naturales, reservas marinas… Toda la flora y fauna de la Comunidad Valenciana en estado puro.
    Gracias Javi.

  3. Maria Angélica

    Es un verdadero placer pedalear por esta ruta. La sensación es la de ir dentro de una naturaleza verde, abundante acompañada de espejos de agua que nos van rodeando a uno y otro lado. La hicimos ya dos veces y seguiría repitiendo. Sin ser una ruta exigente es de la que quedas «a gustito» 😉

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