De Gandía a Sueca por la Marjal de la Safor, playa del Brosquíl y Cullera.

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Entre la Safor y la Ribera.

Desde Gandía, esta ruta nos propone un plácido paseo por la Marjal de la Safor y sus playas. Llegaremos hasta la zona del faro de Cullera por los arrozales del sur del P.N. de la Albufera.

Descripción de la ruta y enlace de descarga

Longitud: 51,3 Km           Desnivel: Llana

Tipo de Firme: Asfalto.          Dificultad: Moderada

Esta ruta la podéis descargar en vuestro navegador o ver con más detalle desde mi página de Wikiloc:

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/de-gandia-a-sueca-por-la-marjal-y-playas-de-xeraco-y-cullera

Síntesis

Cuando el calor solo da tregua por la mañana temprano, se agradece terminar en la playa. Como aperitivo nos daremos un plácido paseo por la Marjal de la Safor, un humedal muy desconocido para los valencianos, y nos acercaremos hacia Cullera, con su reconocible montaña en el punto de mira.

Desde Gandía, recorremos las zonas de marjal enlazando caminos de huerta que acompañan los canales de drenaje de sus aguas someras. Saliendo de la marjal rodaremos tranquilos por caminos perdidos entre la sierra del Monduver y las playas de Xeresa, Tavernes de Valldigna y Xeraco, siguiendo el curso del río Vaca hacia el norte.

Si el calor aprieta, nos podremos dar un baño en la playa del Brosquil, en el término municipal de Xeraco. Desde aquí, ya solo nos quedará un pequeño paseo de ocho kilómetros entre campos de arroz del P.N. de la Albufera hasta la playa del Dosel al norte de Cullera, cerca del faro.

Terminaremos en la estación de tren de Sueca, donde cogeremos el cercanías para volver a Valencia.

Detalles del trazado

Saliendo de Gandía hacia la Marjal de la Safor

Hemos llegado a Gandía en el tren de cercanías. Desde la misma estación ya cogemos un amplio carril-bici que va en dirección a la playa de Daimuz. Nada más salir del centro urbano, tomamos uno de esos caminos de huerta que nos encantan a los ciclo-excursionistas, estrechos y tranquilos, que nos permiten rodar agrupados y charlar sin la presión del tráfico.

Llegamos a las primeras urbanizaciones de la playa de Gandía para salir rápidamente de ella por uno de esos caminos que flanquean los canales o acequias que sirven de drenaje a las aguas de la antigua marjal, hoy convertida en parcelas de huertos acotadas por aterramiento pero flanqueadas de canales, lagos y antiguos caminos.

Las aguas que nos acompañan parecen estancadas por el acúmulo de plantas acuáticas, juncos y hojarasca. Pero es solo apariencia. Las aguas están limpias y rebosan de vida. En ningún momento, ni en la peor calima del verano se desprende ningún tipo de olor desagradable. Tortugas, ranas y peces se encargan de mantenerlas libres de larvas de mosquitos y no hay insectos voladores que nos incomoden.

Caminos y canales de drenaje.

Después de un paseo espectacular por una zona de huertos muy desconocida llegamos a lo que queda del humedal original, no menos desconocido, que está preparado para el visitante con pasarelas de madera.

La Marjal de la Safor y el rio Vaca.
Pasarelas de madera por la Marjal

Sin darnos cuenta llegaremos al aula de naturaleza de la Marjal de la Safor y podremos recorrer por pasarelas de madera habilitadas el paisaje que antaño cubría toda la zona que transitamos.

Lagos y cañaverales se hacen visibles cuando accedemos a los miradores situados a solo unos metros sobre el nivel del agua. Este terreno de marjal es una gran extensión virgen que se pierde en el horizonte con la referencia de lejanos bloques de apartamentos. Es un enclave muy desconocido para los valencianos según he podido apreciar en las caras de sorpresa de quienes me acompañan.

Saldremos de aquí por sendas primero y caminos muy locales después en dirección a la localidad de Xeraco. El imponente Monduver, coronado por instalaciones y antenas de telecomunicación, nos acompaña todo el camino y nos da referencia de nuestro transitar hacia el norte. Dejándolo definitivamente atrás, pasaremos cerca de Xeraco pero sin entrar en el núcleo urbano para dirigirnos al cauce del río Vaca cerca de su desembocadura.

Hasta el nombre de este río será desconocido para muchos pero el paraje es también precioso.

Río Vaca

Siguiendo primero su curso hacia el norte y luego siguiendo por caminos secundarios llegaremos a la playa de Tavernes conocida como playa del Brosquíl. En verano es un punto perfecto para hacer una parada a refrescarnos en un chiringuito.

La playa del Dosel al norte del faro de Cullera.

La bici-ruta continúa por la desconocida aldea del Brosquíl a buscar el parque natural de la Albufera, ya en la comarca de la Ribera Baixa.

Entre las montañas de la sierra de Corvera y el macizo de Cullera podremos disfrutar del paseo clásico entre campos de arroz. En el momento de grabar este track estaba cerrado por obras el antiguo puente metálico y nos obligaba a remontar el río Jucar para cruzarlo por otro puente más moderno aguas arriba. Aunque este puente tiene algo de tráfico dispone de un carril bici paralelo que continúa hasta la zona comercial que hay junto a la estación.

Iremos en dirección al faro hasta tomar el carril-bici que acompaña el camino del «collado primero» que nos dejará en una playa que nos encanta: La playa del Dosel entre el faro de cullera y los «Mareins» de Sueca. Sitio perfecto para bañarnos y comer algo en alguno de sus restaurantes y chiringuitos tradicionales que encontramos aquí.

Ya solo nos queda volver a Valencia siguiendo por los arrozales del parque natural. He querido terminar esta bici-ruta en la estación de Sueca, situada a unos ocho kilómetros de la playa del Dosel, porque en verano puede hacer demasiado calor para volver en bici hasta Valencia.

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