De Siete Aguas a Valencia por Chiva, Cheste y Loriguilla.

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Una ruta BTT para dejarse caer a Valencia.

Si te gusta transitar por pistas de tierra y te emocionan las vistas aéreas sobre un paisaje espectacular, esta bici-ruta tiene todo lo necesario para hacerte disfrutar.

Descripción de la ruta y enlace de descarga

¿Cómo descargar la ruta en el navegador? 

Estas montañas te seducirán.

Pese a lo viejos y lentos que son los trenes diésel de la línea C3 de cercanías a Requena / Utiel, nos permiten llegar a cuotas de más de 600 m de altitud relativamente cerca de Valencia.

Añadimos a esto que antes de llegar a la plana de Utiel tenemos los escarpados y despoblados montes de la Sierra de Chiva, por los que es una delicia circular en bici de montaña.

Hemos accedido en tren a la zona de Siete Aguas sin más esfuerzo que el madrugón. Lo primero reponer fuerzas en el pueblo que está un par de kilómetros alejado de la estación. Si has tenido la previsión de hacer esta ruta con viento de poniente prepárate para volar.

Los montes de Siete Aguas y Chiva

El pueblo está en la falda de las montañas. Todo el desnivel positivo lo vamos a hacer en el primer tramo de la ruta, por pistas de tierra entre montañas y valles que nos van acercando poco a poco hacia el este, hacia el mar. Pero eso no lo sabemos todavía porque no hemos llegado a los 900 de altitud. Rodamos entre montes, subiendo y bajando por laderas con masas boscosas incipientes (después de los incendios) y con vegetación variada de pinos, encinas y sabinas.

Una pista entre montañas

Disfrutamos un rato de estos montes con clara vegetación mediterránea y poco a poco descubrimos vistas mucho más aereas, retazos de horizonte marino entre las peñas, sierras costeras en la lejanía y la plana de Valencia.

La pista por la que transitamos es amplia y bien trazada hasta llegar abajo, cerca de Chiva. Tras una bajada de seiscientos metros en veinte kilómetros con la vista puesta en la planicie de Valencia, daremos una vuelta por el centro de Cheste para rebajar excitación.

Chiva, Cheste y finalmente Loriguilla, enlazadas por carreteritas y pistas lo más alejadas del tráfico posible, y así hasta Valencia. Esta bici-ruta termina en la Rotonda de Maestro Rodrigo, en un espeso nudo de carriles bici que podemos utilizar para volver a casa.

Detalles del trazado.

De la estación al pueblo.

La estación de Siete Aguas está en medio del campo, cerca de la autovía A3. Tenemos que salir a la carretera y subir un poco antes de bajar al pueblo que está a un par de kilómetros.

Siete Aguas es un pueblo de montaña, el único que hay por estos montes, y no es mal sitio para pegar un bocado. Llegaremos poco antes de las diez y el próximo pueblo, Chiva, está todavía muy lejos.

Los montes de Chiva.

Saliendo del pueblo por un pasadizo secreto (Seguid el track y veréis), llegamos a la misma carretera por donde hemos entrado. Pasando una riera nos desviamos a la izquierda y empezamos a subir, primero poco a poco por un camino asfaltado que se convierte en pista ancha de tierra poco después.

Cuando nos queramos dar cuenta estaremos rodeados de montañas, siguiendo una pista que baja y sube por entre los valles.

Los montes de Chiva

La vegetación es rica y peculiar, y los valles preciosos. Vamos a disfrutar de un recorrido entre montañas por una enlazada de pistas forestales que nos van acercando poco a poco al borde del macizo montañoso.

Conforme vamos llegando a la parte alta, cada vez se abren más los valles y nos dejan ver retazos de montes lejanos y vistas espectaculares sobre la plana de Valencia, allí abajo.

Llegamos hasta los 900 m de altura antes de empezar a bajar hacia el mar. La bajada es espectacular por las vistas que tiene sobre la plana de Valencia, el lejano puerto, y el mar.

No es excesivamente difícil. Es sostenida y no tiene grandes pendientes aunque al ser pistas de tierra siempre podemos encontrar algún reguero que la hace peligrosa.

Desearemos que no se acabe nunca esta bajada, pero llegaremos a Chiva. Y si llevamos el viento a favor esto no se ha acabado todavía.

Chiva, Cheste y Loriguilla.

Llegamos a Chiva por la parte alta, por el polígono industrial, pero sin tocarlo. Seguimos por carreteritas hasta la misma estación de tren. He preferido pasar Chiva por las afueras sin detenerme.

Pronto llegaremos a Cheste y esta vez sí, lo atravesaremos por su mismo centro, haciendo una parada para ver su monumental iglesia.

Salimos por el otro lado de Cheste para enfilar una estrecha carretera que lleva a Loriguilla. Es una carretera de montaña revirada que va junto al cauce de un barranco. Poco antes de que se convierta en una carretera más ancha nos desviamos para llegar hasta Loriguilla por caminos y pistas forestales.

Cuidado, en estos caminos también se pueden encontrar sorpresas.

Enorme bola rodante en mitad del camino

El track nos lleva a la misma estación de tren de Loriguilla, por si queremos abortar aquí la ruta. Llevamos 45 km y casi todo el desnivel, pero lo que queda hasta Valencia no es mucho menos bonito.

De Loriguilla a Valencia entre Manises y Paterna

Ni siquiera entramos en el prefabricado pueblo de Loriguilla. Esta población fue construida en los 60 para albergar a los desplazados del auténtico Loriguilla, sumergido por el pantano que lleva su nombre.

A mí me gusta mucho este tramo que nos lleva por una pista de rivera y, cuando nos asustamos de ver un polígono industrial, se desvía para enlazar pequeños caminos de servicio entre campos y casitas.

El ByPass hay que cruzarlo y lo haremos por la concurrida carretera de Ribarroja a Manises. Serán solo unos cientos de metros y pido disculpas porque es una mácula que afea la bici-ruta un poco, pero no hay más remedio.

Nada más pasar el ByPass, justo antes de entrar en el polígono de Manises, nos desviamos hacia el río Turia. Un estrecho camino/sendero entre cañas nos va acercando a Valencia cerca del cauce, y no es la vía fluvial conocida como «La Polvorosa». Del parque fluvial del Turia solo usamos un puente para cruzar al otro lado del río y salir hacia Paterna.

También pasamos por la estación de Paterna por si queremos coger el metro aquí. Si no, por caminos de huerta llegaremos a Valencia muy cerca del parque de Cabecera y terminaremos en la rotonda de la Avda. Maestro Rodrigo.

Han sido más de 65 Km, la mayoría por pistas forestales y carreteritas estrechas, ha sido una ruta de montaña y una bajada espectacular. Hemos llegado a Valencia empujados por el viento de poniente y nos encontramos con la ciudad de golpe: Salimos de la huerta y nos damos de bruces con los edificios de las grandes urbanizaciones de Nou campanar.

A mí me ha encantado esta ruta, y pienso disfrutarla varias veces al año. Especialmente cuando el viento de poniente me impida hacer otra cosa.

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