La Valencia de naturaleza urbana

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Visitando en bici los jardines de Valencia

Recorrido urbano que enlaza los parques y jardines más emblemáticos de la ciudad de Valencia. Sacamos el mayor provecho de la red de ciclo-calles y carril-bici para conocer una ciudad muy conectada con la naturaleza.

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Bici-ruta urbana de parques y jardines

Visitar los parques y jardines más emblemáticos de la ciudad de Valencia es el pretexto para componer una ruta urbana de 47 Km que discurre íntegramente por carriles-bici y ciclo-calles. Además de espacios naturales de sorprendente belleza, conoceremos barrios del centro histórico como El Carmen, Nou Moles y Russafa, así como otros más periféricos como pueden ser los de Burjassot, Patraix, Benicalap, Marxalenes o Orriols. 

Empezamos con el recorrido integral del jardín lineal del Turia, desde su desembocadura al parque de cabecera. Es el mayor jardín netamente urbano de España, con una longitud muy próxima a los 10 kilómetros. Un hermoso carril-bici serpentea entre los árboles integrándonos en el paisaje.

Pero nuestro deambular no acaba allí. Circulando de forma sosegada con nuestra bici, vamos a visitar una veintena de espacios naturales repartidos por toda la ciudad. Son parques y jardines de gran tamaño, en los que es posible olvidarse de que nos hayamos en una moderna y pujante metrópoli llamada València.

Vamos a visitar:

  • Jardín lineal del Turia y parque de Cabecera.
  • Jardín del Polifilo
  • Parque de la Granja y la Dehesa del Castell en Burjassot.
  • Parques municipales de Benicalp, Marxalenes y Orriols.
  • Jardín de Viveros.
  • Los jardines de Monforte
  • Parque Nou Campus.
  • Jardín de Ayora
  • Parque Manuel Granero y parque central en Russafa.
  • Jardín de la Rambleta.
  • Parques Enrique Granados y Oeste en Patraix
  • Jardín Botánico y el Jardín de les Hespérides.
  • La Glorieta y el Parterre.
  • La ciudad de las Artes y las Ciencias

Me ha encantado recorrer estos islotes de naturaleza en medio de la ciudad, descubrir rincones recoletos de una belleza artificialmente natural, escapar por momentos del ruido y del ajetreo, sentarme a descansar a la sombra de árboles centenarios escuchando el viento que agita sus hojas, el canto de los pájaros o el rumor del agua de fuentes cercanas.

Detalles del trazado.

Esta ruta urbana circular recorre los 16 parques y jardines más emblemáticos de la ciudad de Valencia y otros 4 más modestos que nos vienen al paso.

Jardín lineal del Turia
Jardín lineal del Turia

El jardín del Turia es un parque lineal de más de 10 km de largo y 200 metros de ancho que atraviesa el centro de la ciudad siguiendo el antiguo cauce del río Turia. Su cauce fue desviado en los años 60 para evitar inundaciones tan graves como la riada que asoló Valencia en 1957.

Ajardinado en los años ochenta por el arquitecto urbanista Ricardo Bofill, se extiende desde el Parque de Cabecera en el Oeste de la ciudad hasta llegar casi a su desembocadura en el mar. Es un espacio urbano privilegiado y muy utilizado por los valencianos para hacer deporte y pasear.

Recorremos de cabo a rabo toda su extensión circulando por un serpenteante carril-bici antes de salir por el oeste. Después de un pequeño tramo de huerta, volvemos a la ciudad para dirigirnos sin dejar el carril bici a la pedanía de Burjassot.

Jardín del Polifilo
Jardín del Polifilo

El jardín del Polifilo, cuyo nombre está inspirado en una novela de Francesco de Coloma titulada Sueño de Polifilo, consta de varias áreas diferenciadas. Destacan la isla de Citerea, accesible dentro del estanque y una montaña artificial que nos permitirá ver desde su cima la totalidad del parque.

Saldremos por la puerta más próxima al Palacio de Congresos. Tomaremos un carril-bici por un jardín aledaño al palacio, que nos lleva cerca de la estación de metro del Empalme. Cruzando las vías, sin dejar el carril-bici, llegamos cerca del Campus de Burjassot donde encontramos nuestro siguiente destino.

Parc municipal de la Granja y la Dehesa del Castell.
Parque municipal de la Granja – Burjassot

El parque de la Granja destaca por su amplia extensión, más de ochenta mil metros cuadrados. Es un parque urbano pensado para niños, con numerosas áreas recreativas. Lo peculiar de este parque es que cuenta con un recorrido ferroviario de más de un kilómetro con trenes en miniatura. El tren de la Granja está actualmente clausurado desde que, hace un par de años, tuvieron un accidente por el vuelco de un convoy.

No muy lejos de allí encontramos el Jardín de la Dehesa del Castell. Este es un precioso ejemplo de jardín decimonónico. Fue acondicionado por Don Juan de Ribera a principios del siglo XVII y pertenece al colegio mayor del mismo nombre. En 2018, tras un acuerdo con el consistorio y obras de reacondicionamiento, fue abierto al público. Reúne en su interior ejemplares botánicos de gran interés. Encontraremos pinos carrascos, algarrobos, encinas, eucaliptos y otras especies de gran porte. Desde marzo de 2020 permanece cerrado por causa del COVID19.

La Dehesa del Castell
Parque de Benicalap
Parque de Benicalap

El Parque de Benicalap fue uno de los primeros parques construidos en Valencia con una concepción de utilidad pública multidisciplinar. Alberga auditorio, piscina, campos de deportes y zonas recreativas para niños. Aun así, cuenta con espacio suficiente para perderse entre sus arboledas y disfrutar de una vegetación concebida como jardín botánico. Podremos satisfacer nuestra curiosidad ya que muchas especies están etiquetadas para poder conocer su nombre y procedencia.

Vamos a circular un tramo por las calles del barrio de Benicalap. No hay carril-bici pero son calles de tráfico tranquilo. A la altura de la Avda. Honduras ya tomamos ciclo-calles hasta tomar el carril-bici de la Avda. Juan XXIII que desemboca directamente en nuestro próximo destino.

Parque de Marxalenes
Parque de Marxalenes

El parque de Marxalenes es otro de esos macro parques construidos para dotar a los barrios populares de zonas verdes de las que carecían, con infraestructuras de ocio y esparcimiento para familias. En este se han respetado y restaurado antiguas alquerías que se emplean para diferentes servicios como el museo del ferrocarril.

En casi todos ellos se ha optado por recrear el bosque mediterráneo que resulta fácil de mantener. Se intercalan estanques y fuentes que aportan la frescura y humedad tan necesarias en esta zona. El tamaño de estos parques nos permite aislarnos del ajetreo y ruido de la ciudad. Después de casi veinte años desde su construcción, la vegetación ha alcanzado su madurez y ofrece rincones apartados y tranquilos de gran belleza.

Saldremos del parque por la puerta opuesta a la que hemos entrado, cerca del museo del ferrocarril. Cruzaremos las vías del tranvía a la altura de la Avda. de la Constitución y continuamos por el carril paralelo. Nos desviaremos para ir a cruzar la Avda. Primado Reig. Teóricamente obliga a girar a la derecha e incorporarnos a la avenida, pero como somos ciclistas podemos utilizar el paso de peatones y continuar recto hasta encontrarnos de frente con nuestro siguiente parque de barrio.

Parc d’Orriols.
Parque de Orriols

Situado junto al estadio Ciutat de València del Levante UD, el parque de Orriols da servicio a las nuevas urbanizaciones de lujo que emergieron en torno a la calle Alfahuir. Su diseño es de jardín inglés, demasiado cuadriculado para mi gusto, pero con algunos rincones bonitos.

El carril-bici de la Avda. Alfahuir y su posterior prolongación por la calle Almazora nos devuelven al centro de la ciudad. Nuestro próximo destino es el parque más importante de la ciudad: los jardines de Viveros.

Jardines del Real (Viveros).
Viveros

Viveros es el jardín más conocido de Valencia y poco puedo decir de él que no sepáis. Según he leído, data de la época musulmana en la que el califa de turno quiso hacer algo parecido al Generalife de Granada. En el siglo XIX se construyó el palacio Real, ya desaparecido, y de ahí su nombre. Es, por tanto, un jardín histórico que merece la pena pasear con calma.

Saldremos por la puerta que enfrenta al bulevar de Blasco Ibáñez, en la zona de Facultats. Cuenta con un jardín central también histórico. No te aísla del mundo pero es de una gran belleza y nos viene de paso. Tenemos que ir a buscar el carril-bici que discurre por la acera de la derecha en dirección al mar.

Nos desviamos otra vez a la derecha antes de llegar a la clínica Quirón. Tenemos que acceder a la calle Monforte siguiendo el carril-bici que va entre las plazoletas del edificio conocido como “La Pergola”. Vamos a hacer un tramo por la calzada hasta la entrada de otro de esos jardines decimonónicos de gran belleza.

Jardines de Monforte
Jardines de Monforte

El jardín de Monforte está completamente cercado por altos muros. La única entrada es por un palacete reformado a finales del siglo XX. Destacan dos zonas bien diferenciadas: La más próxima a la entrada que es formal y geométrica, con rosaledas rodeadas de setos, fuentes y estatuas. En el muro de la izquierda, una pérgola en forma de túnel cubierta con buganvillas trepadoras proporciona un espacio discreto para el paseo en intimidad.

Habrá que agradecerle al marqués de turno y al jardinero que lo reformó esta maravilla escondida que tenemos en Valencia. Me maravillo al pensar la de secretos que guardará este espacio.

En la parte más alejada del palacete podemos visitar la recreación de un bosque que nos acerca a la naturaleza selvática y abigarrada. Es de visita obligada su gran estanque con plantas acuáticas y una montaña artificial repleta de árboles monumentales. Un sendero asciende para recorrerla como si fuera un monte.

Continuamos por la calle Artes Gráficas hasta tomar el carril-bici que pasa por delante del Hospital clínico y continúa en dirección norte hasta la rotonda de la Avenida dels Tarongers. Al otro lado de la avenida de Cataluña que enlaza con la autopista de Barcelona se extiende el Campus dels Tarongers. Vamos a visitar un pequeño pero curioso jardín cerca del Campus.

Parque Nou Campus
Parque Nou Campus

Es una pena que se haya reservado la mayor parte de la superficie disponible para un macro-aparcamiento cerca de la Universidad Politécnica. Pero la zona ajardinada es lo suficientemente grande como para incluirla en este recorrido por los parques y jardines emblemáticos de la ciudad.

En todo caso, nos sirve de escusa para conocer esta zona universitaria antes de llegar a otro de los jardines más bonitos de Valencia.

El Jardín de Ayora.
Jardín de Ayora

El Jardín de Ayora es otro legado de la burguesía ilustrada del siglo XIX. Nadaban en la opulencia y les gustaba construir palacios en las afueras para el veraneo. Los dotaban de espléndidos jardines con los que deslumbrar a sus ilustres invitados. Le da nombre el palacete que ha tenido diferentes usos en la época moderna, pero el jardín es una auténtica maravilla con árboles de gran porte.

Por el nuevo carril-bici de Ramiro de Maeztu llegamos a otro bulevar, el de la calle Manuel Candela. Esta avenida ha sido dotada recientemente de un nuevo carril-bici que, junto al de Avda. de Baleares nos lleva de vuelta al río junto al Palau de la Música. Cruzamos a la otra parte de la ciudad para llegar al barrio de Russafa por el también nuevo carril-bici de la avenida del “Reigne de València”

Cruzando el histórico barrio de Russafa llegamos al último gran parque construido en Valencia.

Los parques Manuel Granero y Central en Russafa.
Parques Manuel Granero y Central

El parque Manuel Granero es un pequeña zona verde en el abigarrado barrio de Russafa, muy cerca del monumento conocido como la Pantera Rosa. Nos viene de camino antes de acceder al más reciente macro-parque habilitado en la ciudad.

El Parque Central se ha abierto al público en el 2019 y sus especies vegetales son todavía jóvenes. Su gran extensión, que todavía no está completa, ha empezado ya a tener carácter propio y poco a poco va ganado en belleza. En proyecto está soterrar las vías que ocupan actualmente el espacio disponible hasta la estación del Norte y Joaquín Sorolla e incorporar al parque los terrenos liberados.

Salimos por carril-bici en dirección a la Ronda Sur para cruzar por su puente las vías del ferrocarril. Un poco más allá encontramos un jardín recoleto y muy silvestre.

El Parque de la Rambleta
Parque de la Rambleta

El parque de la Rambleta es uno de los más bellos y desconocidos de Valencia. Vale la pena adentrarse entre sus frondas y buscar un banco para descansar un momento. La antigua rambla que da nombre al parque lo hace parecer un ecosistema de ribera, con un pequeño río y charcas con nenúfares.

Salimos por el otro lado para volver a la Ronda Sur cerca del cementerio municipal de Valencia. Seguimos por el carril-bici de este bulevar hasta desviarnos en dirección a otro de los barrios históricos, el de Patraix.

Parques Enrique Granados y Oeste en Patraix
Parque Enrique Granados en primer término y Parque Oeste detrás.

El Enrique Granados es un parque tradicional de estilo inglés. Rodeado perimetralmente por una gran arboleda, su interior está formado por setos y rosaledas que desembocan en un área central despejada.

El Parque Oeste no es especialmente bonito pero es grande. Está pensado para el esparcimiento de los niños y cuenta con un gran auditorio. El parque fue construido en los terrenos que ocupaba un antiguo cuartel militar de aviación. Estos orígenes los conmemora el monumento que podemos ver en la entrada principal: un viejo avión caza reconvertido en estatua.

Dejamos el parque para continuar por carril-bici hasta cruzar la Avda. del Cid y volver hacia el centro por el barrio de Nou Moles. Estos recorridos urbanos, que continúan por ciclo-calles, nos llevan hasta el parque histórico por excelencia: El jardín Botánico y su última incorporación, Les Hespérides.

El jardín Botánico y el jardín de les Hespérides.
El Botánic y Les Hespérides

El Botànic es un jardín dependiente de la Universidad de Valencia y alberga una gran variedad de especies, cada una etiquetada con sus datos, que se han ido plantando para su estudio e investigación desde hace más de doscientos años.

Cobran una entrada de 2,5€ (reducida si eres estudiante, jubilado, etc.). Está completamente vallado y poco se ve desde fuera. Este jardín merece una visita exclusiva, pero ya que estamos aquí podemos entrar y visitarlo. Dejan entrar con la bici y aparcarla dentro para más seguridad.

El jardín de les Hespérides ocupa parte de la parcela de los Jesuitas. Han sido muchos años en litigio por la construcción de un hotel de lujo que finalmente se ha desestimado. Los ecologistas temían por el impacto sobre el Botànic y llevaron su lucha hasta conseguir la anulación del proyecto. Con este espacio ajardinado se intentó separar la edificabilidad del resto de la parcela para evitar perturbaciones al ecosistema del jardín.

En la mitología griega, las Hespérides eran las ninfas que cuidaban un maravilloso jardín en un lejano rincón del occidente, que la tradición mayoritaria situaba cerca de la cordillera del Atlas en el Norte de África al borde del Océano que circundaba el mundo. El interés principal del pequeño jardín de Les Hespérides son algunas estatuas que evocan seres mitológicos de la antigua Grecia.

La salida del jardín nos adentra en uno de los barrios más conocidos de la ciudad: El Barrio del Carmen.

Los jardines de la Glorieta y el Parterre
El Parterre y la Glorieta

Son jardines pequeños, casi podríamos considerarlos como plazas ajardinadas, pero cuentan con unos Ficus monumentales y están rodeados de importantes edificios históricos como el palacio superior de Justicia o el de la fundación Bancaja.

Vamos a terminar este recorrido volviendo al jardín lineal del Turia y a uno de los espacios arquitectónicos que han dado renombre a la ciudad de Valencia como destino turístico.

La ciudad de las Artes y las Ciencias
Ciudad de las Artes y las Ciencias

No podría acabar nuestro recorrido sin llegar a uno de los lugares más internacionalmente conocidos de la Valencia moderna.

La ciudad de las artes y las ciencias. Una ciudad dentro de la ciudad. Un gigantesco espacio arquitectónico diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava que se ha convertido en los últimos años en la imagen emblemática de Valencia por su aspecto futurista y megalómano, atrayendo por sí misma a millones de turistas cada año.

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