El territorio que habitamos

publicado en: Consejos y Tutoriales | 0

Para muchos, su propia ciudad o su comarca son las grandes desconocidas. No por cuotidiano, el territorio por el que nos movemos en nuestras excursiones es menos interesante que cualquier país exótico. Aquí vamos a echar un vistazo a lo que tenemos a no más de 150 Kms a nuestro alrededor.

El entorno cercano

El territorio es un espacio natural tridimensional al que llamamos biosfera, y es, tan solo, una fina capa sobre la superficie de la Tierra. A lo largo de la historia lo hemos ido modelando en beneficio propio y, a veces, de forma irresponsable e insostenible.

El territorio cercano nos afecta como individuos y como sociedad. En él transcurre nuestra propia vida, la de nuestras familias y vecinos.

El entorno cercano

He de pedir disculpas a quien lea esto y no viva cerca de la ciudad de Valencia. Bici-Rutas Valencia es una página de ámbito local y en este capítulo voy a centrarme en un área de 150 Kms alrededor de mi ciudad. Es el territorio que podemos abarcar en nuestras excursiones de un día.

No obstante, gran parte de lo que aquí se cuenta es aplicable a casi toda la cuenca mediterránea española. Hablaremos del territorio en un sentido muy amplio.

No voy a ceñirme a la Comunidad Valenciana porque la naturaleza no entiende de fronteras. Provincias vecinas como Teruel, Cuenca y Albacete están en nuestro radio de acción.

Vamos a echar un vistazo a los factores que componen nuestro espacio geográfico:

  • La orografía (valles, montañas, planicies, lagos, etc.)
  • La hidrología de superficie (ríos, humedales, lagos, etc. )
  • El clima.
  • El ecosistema (árboles, plantas y animales)
  • Las subdivisiones territoriales administrativas.
  • Las construcciones humanas (edificios, puentes, carreteras, ciudades…)

La acción humana y el clima modifican el entorno constantemente. Así pues, el territorio que pisamos ahora es diferente al que pisaron nuestros padres y al que pisarán nuestros hijos.

Os invito a conocer nuestro entorno más cercano.

Paisaje natural y humano.

Por alguna razón que desconozco, el paisaje natural nos resulta hermoso. Desde los desiertos más áridos a las selvas más frondosas, todo lo que la naturaleza ha creado nos parece sublime.

Desde siempre, los humanos nos desplazamos por el territorio buscando nuestra propia conveniencia. Para hacerlo, utilizamos caminos, carreteras y sendas. Los caminos naturales fueron diseñados con lógica y responden a la ley de coste/beneficio humano. Por lo menos los construidos antes de la revolución industrial.

La irrupción de la maquinaria pesada.

Después, con la aparición de la fuerza mecánica, la cosa cambia. Se puede modificar el terreno a voluntad con un coste relativamente bajo.

La necesidad de expropiaciones para ampliar vías de comunicación, especialmente en terrenos urbanos, hace cambiar el paradigma. Se diseñan carreteras y autopistas lejos de zonas habitadas. La conveniencia es ahora económica y logística. Ya no es relevante el esfuerzo humano: la motorización se encargaba del trabajo duro.

Grandes excavadoras.

La generalización del coche privado obligó a ampliar calzadas y suavizar curvas. Lo importante, desde la aparición del automóvil, es aumentar la velocidad y la seguridad en los desplazamientos. La necesidad de reducir el tiempo de viaje obligaba a construir circunvalaciones, viaductos y a horadar túneles para sortear puertos de montaña. Las grandes máquinas de obras públicas han deforestado bosques y roturado terrenos para el aprovechamiento humano.

Paralelamente, las sociedades modernas se han ido concentrando en grandes ciudades y han ido abandonando el espacio rural. El entorno natural cerca de las grandes urbes ha sido esquilmado para construir polígonos, autopistas y ciudades dormitorio.

En los entornos urbanos, quizá debido a ese gusto ancestral por lo natural, a crecido mucho la afición a actividades de aire libre. Una nueva generación de urbanitas demandamos poder alejarnos del ruido y la contaminación. Nos gusta caminar o ir en bici por puro placer y, a ser posible, lejos de la civilización.

Buscamos los entornos naturales vírgenes, y los pequeños pueblos nos gustan más que las ciudades. Afortunadamente, estamos tomando conciencia de la importancia de conservar la naturaleza y protegerla de incendios y degradación.

Geografía física.

La geografía física es la ciencia de la Tierra que estudia el medio físico, siendo sus principales elementos el relieve, las aguas superficiales y el clima. También la vegetación y la fauna características, lo que conocemos como ecosistema, pero eso lo vemos en un capítulo específico. 

La orografía.

La orografía es una rama de la geografía física que describe y clasifica los tipos de relieve o elevaciones, es decir, las formas de la superficie de la Tierra según sus rasgos externos.

Los principales relieves son:

  • Llanuras: Extensiones de terreno llano o con pequeñas irregularidades y que suele encontrarse a escasa altura sobre el nivel del mar.
  • Mesetas: son formas de relieve relativamente planas, aunque elevadas, por lo que se emplea a veces el nombre de altiplanicies. Pueden ser mesetas intermontanas, cuando se encuentran rodeadas de cordilleras
  • Montañas: zonas más elevadas del relieve escarpado que sobresalen con respecto a las tierras de alrededor. Generalmente se presentan agrupadas en forma de cordilleras o macizos.
  • Depresión o Cuenca: Terrenos que se encuentran a menor altitud que los relieves circundantes. A menudo generados por glaciares extintos que excavaron valles profundos.

Las montañas ocupan la mayor parte de la Comunidad Valenciana. Se encuentran a corta distancia de la línea de costa, dejando solamente una estrecha franja litoral de llanuras aluviales.

Su morfología se la debemos al movimiento de placas tectónicas que elevaron el terreno.

El tiempo geológico es casi incomprensible para la mente humana.

Nuestras jóvenes montañas surgieron hace unos seis millones de años y la erosíon, desde entonces, las ha ido modelando y desgastando.

Acantilado del Garbí en la sierra Calderona

La parte central de nuestra área de estudio está enmarcada entre dos grandes cordilleras peninsulares: el sistema Ibérico por el noroeste y el sistema Subbético por el sur. La Submeseta sur se adentra en el territorio en el llamado altiplano de Requena-Utiel.

Orografía
El sistema ibérico.

Se extiende de norte a sur paralelo a la franja litoral. Comprende desde el Maestrat, situado al noroeste de Castellón, hasta la sierra de Corbera en la frontera con la provincia de Alicante. Pertenecen a este sistema las sierras de Gúdar Javalambre, Espadán, la Calderona, sierra de Martés y el macizo del Caroig, la Muela de Cortes y la Safor.

Su geología es principalmente de piedra caliza y arcilla aunque también hay algo de cuarzo. La caliza puede ser blanca o roja. La roja adquiere su color por la elevada presencia de óxido de hierro en su composición y es conocida como rodeno.

Su geología es principalmente de piedra caliza y arcilla aunque también hay algo de cuarzo. La caliza puede ser blanca o roja.

La roja adquiere su color por la elevada presencia de óxido de hierro en su composición y es conocida como rodeno.

Los picos más altos del sistema ibérico son:

  • El pico Javalambre (2020 mts) en la sierra de Gúdar (Teruel)
  • El cerro Calderón (1839 mts) en el rincón de Ademuz
  • El Penyagolosa (1813 mts) al noroeste de Castellón.

En el extremo sur está el Montduver (841 mts). No es muy alto, pero su base surge de la llanura costera y le confiere un porte imponente.

Sistema Subbético.

Entra por el Oeste hasta el mar, a la altura del cabo de la Nao. Separa las provincias de Valencia y Alicante, perteneciendo a esta última. Cuenta con una orografía muy rocosa.

Destaca la cresta afilada de la sierra de Bernia o el Peñón de Ifach, un montículo rocoso de más de 300 mts que se alza en la línea de costa.

Aquí encontramos zonas de extraordinaria riqueza natural como son la Sierra Mariola y la Font Roja cerca de Alcoi. Grandes macizos como el Ponoig y la sierra de Aitana. También montañas muy conocidas como el Montgó en Denia y el Puig Campana entre Benidorm y Vila-Joiosa.

Penyon d’Ifach

Los picos más altos cercanos a Valencia de este sistema son:

  • Aitana (1.558 mts).
  • Puig Campana (1.410 mts)
  • Montcabrer (1.390 mts)

Otros montes importantes podrían ser Benicadell con 1.104 mts y el Cabeçó D’or, cerca de Xixona, con 1.209 mts

El sistema subbético crea una barrera natural para los vientos húmedos del noreste y marca el inicio de la españa semidesértica.

La meseta del interior.

Hacia el oeste, a unos 60 kms de Valencia, entramos a la meseta central de la península Ibérica. Es una gran llanura elevada, dedicada principalmente al cultivo del cereal.

Está dividida en dos submesetas, norte y sur, separadas por el sistema central. La submeseta sur, también conocida como La Mancha, se acerca al litoral Valenciano por la comarca de Requena/Utiel. Su altura media es de 700 mts sobre el nivel del mar. Son espacios relativamente llanos, solo interrumpidos por los valles del Magro y el Cabriel y algunas ramblas.

El clima de este altiplano es el que se conoce como “mediterráneo continentalizado”. Los factores determinantes del terreno son la sequía estival, la irregularidad en las precipitaciones, las fuertes oscilaciones térmicas y una notable aridez.

Desde el punto de vista paisajístico no tiene mucho destacable, pero su clima es óptimo para el cultivo de la vid.

Los verdes, amarillos, rojos y ocres de sus viñedos, según la época del año, son los que dan aliciente al un paisaje de tonos cambiantes.

Hasta el siglo XIX fue parte Castilla, de ahí su lengua, sus tradiciones y costumbres castellanas.

La llanura litoral.

Entre las montañas y el mar, se extiende una estrecha llanura formada por los materiales sedimentarios que aportan los ríos. Por esta razón, las llanuras se ensanchan en los estuarios. Forman las planas de Vinaroz y Castellón, también la de “l’Horta” y el “Camp del Turia” a la altura de Valencia y la de la Ribera en el Júcar.

La huerta valenciana

Son tierras muy apropiadas para la agricultura. Es la huerta lo que ha dado la riqueza a Valencia mucho antes que el turismo o la industria.

La mayor parte de la llanura litoral está ocupada por cultivos de huerta y frutales.

Por otro lado, los aportes arenosos de las corrientes marinas cierran en muchos lugares el drenaje de aguas al mar, formando marjales. Estas van desde Alcossebre hasta Oropesa y de Nules a Almenara en Castellón. Desde Valencia hasta Gandía también es tierra de marjal, incluyendo el parque natural de la Albufera. Al ser tierras muy fértiles, se han ido aterrando a lo largo de la historia para el cultivo, dejando apenas unos pocos reductos del humedal original.

En algunos puntos, las montañas llegan hasta el mar formando acantilados. Es el caso de la Sierra de Irta al sur de Benicarló y el desierto de las Palmas entre Oropesa y Benicasim. Por el sur, el final de la subbética también llega hasta el mar entre Denia y Altea.

Playas, arenales y sistemas dunares.

Las playas son acúmulos de arena depositados por las corrientes de deriva, las mareas y el oleaje.

Esta arena proviene de la erosión en otras zonas de la línea de costa y de los aportes de materiales fluviales.

En ocasiones, las playas se ensanchan en arenales (extensiones de arena sobre sustrato orgánico) y cordones dunares.

Su origen se debe a la influencia del viento que arrastra la arena hacia el interior.

Las dunas costeras son formaciones naturales dinámicas. En ellas se da una estrecha interrelación entre arena, viento y vegetación. Las distintas variedades vegetales acaban fijándolas, pero deben adaptarse a las duras condiciones de los sustratos arenosos, caracterizados por bajos niveles de materia orgánica y escasa disponibilidad hídrica.

Hidrología de superficie.

Las cuencas de los ríos discurren por depresiones en el terreno y van labrando su lecho. Los barrancos, torrentes y ramblas son cauces secos que drenan el agua en episodios de lluvias torrenciales.

Hidrografía y altimetría.

Ríos, lagos, embalses y humedales forman acumulaciones de agua superficial permanente, pero también existen acuíferos y ríos subterráneos. En ocasiones las aguas subterráneas brotan a la superficie en fuentes y manantiales.

Ríos, lagos y embalses

Nuestros ríos son de corto recorrido. Exceptuando los principales, Júcar y Turia que nacen en la Serranías de Cuenca y Teruel, la mayoría lo hacen en las montañas próximas al litoral. El Júcar, el más largo, tiene un recorrido de menos de 500 kms.

Son de caudal irregular como lo son las precipitaciones en esta zona y experimentan fuertes crecidas estacionales. Para reducir el riesgo de riadas y para regular el caudal se han construido embalses en casi todos lo ríos principales.

Desde las épocas de dominación musulmana (711 dC a 1102 dC) las aguas de los ríos han sido canalizadas para el regadío de campos y huertas. Para ello se construyeron canales y acequias que distribuyen el agua captada en los azudes (pequeñas represas).

El regadío de la plana litoral y su clima templado contrasta con las tierras de secano del interior, más frías y secas.

El terreno calizo y poroso de nuestras montañas no favorece la creación de lagos naturales pero aun así tenemos algunos como la Albufereta de Anna, La font Salada o los charcos de Quesa. Los veremos luego con detalle en el apartado de parajes naturales.

Lo que si abundan en nuestras tierras son los humedales.

Humedales costeros

Son ecosistemas en los que entran en contacto, en mayor o menor medida, el agua de origen continental con el agua marina. Con frecuencia son áreas de afloramientos de acuíferos subterráneos en manantiales conocidos como “Ullals”.

Muchos de los humedales han sido desecados en los últimos mil años por razones económicas (transformaciones agrarias) o razones higiénico sanitarias.

Pero son espacios de un importante valor ecológico. Los humedales proveen áreas de invernada y descanso migratorio para numerosas colonias aves acuáticas.

Foto poco habitual de la Albufera de Valencia.

Pero son espacios de un importante valor ecológico. Los humedales proveen áreas de invernada y descanso migratorio para numerosas colonias aves acuáticas.

Son sistemas particularmente sensibles a la influencia humana y a las alteraciones de su régimen hídrico.

Desde 1986, estos espacios naturales, se han empezado a valorar y proteger.

En nuestra área de influencia tenemos muchas hectáreas de humedales protegidos con la figura de “Parque Natural”. Destacan Cabanes‐Torreblanca, Albufera de Valencia y la marjal de Pego‐Oliva. También hay otros con un nivel de protección menor como son las marjales de Almenara, dels Moros y la Safor.

El clima

El clima de nuestra zona tiene dos vertientes claramente diferenciadas. Un clima mediterráneo templado en la línea de costa y clima continental en el interior.

Los datos los he obtenido de esta página web de AEMET

Las precipitaciones.

El clima en la franja litoral, gracias a la influencia del mar, se caracteriza por alta humedad relativa, temperaturas suaves y baja oscilación térmica entre el día y la noche.

Conforme vamos ascendiendo por la ladera de las montañas del pre litoral, las temperaturas son más frescas y la pluviosidad aumenta.

Precipitación media

La precipitación media oscila entre los 400 y 700 mm en la zona central aunque son precipitaciones muy irregulares.

La lluvia es escasa en invierno y verano pero en ocasiones llueve de forma torrencial, sobretodo en otoño.

La combinación de varios factores influyen en este clima tan perverso.

Con la temperatura del mar alta, el viento de levante llega a la costa cargado de humedad. Asciende al chocar con las montañas del pre litoral y si encuentra aire frío en altura, se condensa y precipita.

En circunstancias de DANA o “gota fría”, estas condiciones se agudizan y provocan lluvias torrenciales e inundaciones.

Se observa que la cordillera subbética ejerce un efecto barrera para las precipitaciones, siendo especialmente intensas en la cara norte. Por el contrario, al sur de la sierra las precipitaciones son inferiores a la media.

Las temperaturas.

Cavanilles (1745-1804) fue el primer botánico que hizo estudios de campo en nuestra zona. En 1798 presentó los resultados de sus estudios sobre algunos rasgos climáticos de las tierras valencianas y su relación con la vegetación. Su libro se titula: Observaciones sobre la historia natural, geografia, agricultura, poblacion y frutos del Reyno de Valencia (1795-1797)

Ya en su prólogo destaca el contraste entre las tierras templadas que están junto al mar y los sitios elevados y fríos del interior valenciano. Contrastes térmicos que en el texto quedan reflejados mediante la utilización de los calificativos templado y destemplado.

Cavanilles describe las diferencias del temple de tierras y atmósfera con la altitud, distancia respecto del mar y por la influencia del relieve.

La diversidad del temple lo expresa por las limitaciones al cultivo que estos cambios imponen. Así, cuando remonta el río Palància, es en Segorbe donde sitúa el umbral a partir del cual padecen los algarrobos. “Casi han desaparecido en Altura, ya no están presentes a partir de Navajas” comenta Cavanilles.

Concede este mismo carácter al olivo al señalar que “se levanta el terreno, y muy pronto se presenta el último olivo, que podemos mirar como un vivo termómetro del país, o punto que fija los límites donde los fríos son menos rigurosos.”

Distribución de temperaturas medias anuales.

Esta distribución es engañosa y no muestra la realidad del clima.

La temperatura media es más alta cerca de la costa porque en conjunto hay más días cálidos. Las mínimas son altas y las máximas rara vez superan los 30ºC.

En el interior, las oscilaciones térmicas son más acusadas, con más diferencia entre el día y la noche, pero la media a lo largo del año es menor.

Del mismo modo, el frío del invierno es compensado por el calor de los días del estío.

En las áreas de montaña la temperatura media es acusadamente más baja y la probabilidad de heladas o nieve es mucho mayor.

Temperatura media anual
El viento.

El viento en nuestra zona no suele presentar niveles excesivos. Quitando momentos de tormenta muy puntuales, lo habitual es tener un agradable régimen de brisas. En valenciano, el nombre de los vientos tiene unas nomenclaturas curiosas que me gustaría destacar.

Rosa dels vents

Los vientos más usuales son los de Levante y Poniente.

En verano, el viento de poniente, recalentado en la meseta, es seco y tórrido, con temperaturas que pueden superar los 40º. En invierno, en cambio, ayuda a suavizar las temperaturas y secar el ambiente.

El viento de levante trae humedad del mediterráneo y suaviza las temperaturas, tanto en verano como en invierno.

El viento es un factor climático importante, especialmente para la práctica del ciclismo. Hay que prestar atención a las predicciones meteorológicas antes de plantear una ruta.

El ecosistema.

Lo que vamos buscando cuando salimos al monte no son sólo las piedras, ni los ríos, ni tomar el sol un cálido día de primavera. Aunque tienen su importancia, lo que venimos a buscar son espacios naturales vivos. Los árboles, las plantas, las flores y los pájaros dan sentido y proporción al paisaje natural.

Bosque mediterráneo de pinos

En este capítulo vamos a repasar las principales especies botánicas, y cómo se interrelacionan y agrupan para formar bosques. Cada especie tiene sus necesidades hídricas y climáticas. También los animales tienen sus preferencias.

El bosque mediterráneo.

En regiones con clima mediterráneo, caracterizado por inviernos templados y veranos secos, el bosque está formado por comunidades vegetales adaptadas a largos periodos de sequía.

Las especies características son la encina o carrasca y el pino. En los lechos de los ríos abundan los chopos o álamos y el olmo, ya que estos necesitan más agua para medrar.

Las pinadas ocupan gran parte del bosque pre litoral, con especies como el pino carrasco y el pino piñonero. En altitudes mayores encontramos, además, la sabina, el madroño, etc. En las zonas más húmedas aparece el roble y en suelos silíceos el alcornoque.

Encina o carrasca

El fuego juega un papel importante en la dinámica de estos bosques. Las especies autóctonas han desarrollado numerosos mecanismos para adaptarse a los incendios. Así, por ejemplo, los alcornoques presentan cortezas muy gruesas para protegerse. Las encinas y robles tienen una gran capacidad rebrotadora y las semillas de las jaras germinan más fácilmente cuando se ven sometidas a altas temperaturas.

Roble

El sotobosque tiende a ser leñoso, espinoso y aromático. Podemos encontrar entre otros: fenoll, lentisco, palmito o margalló, romero, brezos, aliagas, tomillo, rabo de gato, espliego, adelfas (baladre), fenás, zarzas, té de roca, poleo, jaras, manzanilla, etc…

Aparte de insectos, los animales terrestres que podemos encontrar son sobretodo pequeños reptiles, ardillas, ratones de campo, conejos, corzos y jabalíes. También abundan las aves migratorias como el pájaro carpintero o la paloma torcaz y las rapaces, tanto diurnas como nocturnas.

Especies arbóreas.

No voy a entrar en detalle en la diversidad de árboles y plantas que existen en nuestros bosques. Aparte de muy largo, sé que de que poco sirve familiarizarse con las plantas desde la pantalla de un ordenador. El bosque hay que vivirlo.

El que tenga curiosidad, en cualquier jardín botánico, puede ver en vivo y en directo muchísimas especies botánicas. Hay aplicaciones para móvil que te dan una descripción exhaustiva. Incluso identifican la planta haciendo una foto a la hoja.

Yo utilizo una herramienta del CSIC que que se llama Arbolapp y sirve para identificar árboles. Es una guía dirigida a todos los públicos y cuenta con más de 140 fichas de especies arbóreas silvestres. Aparte de poder verla en el PC, también la tienen como una app gratuita y sin publicidad para Android. Una vez descargada, todos sus contenidos y funciones son accesibles offline.

Pensada para ser utilizada en el medio natural, incluso en zonas donde no hay conexión a internet, está app es muy útil. Cuenta con una búsqueda guiada que te permite elegir varios criterios de selección. Te va preguntando rasgos de la hoja, la flor o el fruto hasta identificar la especie concreta que tienes delante. Una vez encontrada, te proporciona una información muy útil sobre ella, incluido el nombre popular en cada lengua oficial.

Echadle un vistazo en este enlace: ARBOLAPP y descargarla en tu móvil desde Play Store. Cuando vayáis por el campo, si veis un árbol que no sabéis identificar, perded unos minutos y ya nunca se os olvidará su nombre.

Espacios protegidos.

Algunas áreas terrestres o marinas destacan por sus valores naturales sobresalientes o por su singularidad. Un régimen jurídico especial vela por su protección.

Una zona es declarada espacio protegido si cumple al menos con alguna de estas indicaciones.

  • Contener sistemas o elementos naturales representativos, singulares, frágiles, amenazados o de especial interés ecológico, científico, paisajístico, geológico o educativo.
  • Estar dedicados especialmente a la protección y el mantenimiento de la diversidad biológica, de la geodiversidad y de los recursos naturales y culturales asociados.

La Generalidad Valenciana, con la ley 11/94 del 27 de diciembre sobre Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Valenciana, establece diferentes niveles de protección:

Parajes naturales de la CV

Puede resultar un poco pretencioso por mi parte intentar hacer un estudio pormenorizado de cada uno de los espacios protegidos.

Ni siquiera me atrevo a clasificar los bosques por tipo de floresta y fauna. No soy experto en estos temas y lo que sé es porque lo miro en internet.

Afortunadamente hay estudios muy concienzudos sobre el tema y yo me limito a dejaros un enlace oficial.

Parcs naturals de la CV

Distribución de masas forestales y delimitación de parques naturales protegidos.

Nota.- No hago publicidad de empresas privadas. Todos mis enlaces son a organismos públicos o fundaciones sin ánimo de lucro.

Podéis acceder a la guía completa de parques naturales aquí

El factor humano.

La Geografía humana podría considerarse como la organización y distribución regional de las sociedades humanas.

El campo es ámplio y recoge muchas disciplinas diferentes:

  1. Las involucradas en el estudio de los individuos y grupos.
  2. El estudio de los ambientes urbanos y rurales.
  3. La educación y la distribución del trabajo en múltiples sectores profesiones como la agricultura, la industria y el sector servicios.
  4. La comunicación y la globalización.

No iremos tan lejos. En este apartado sólo abordaremos las sociedades de nuestro entorno desde un punto de vista de su organización habitacional. Haremos un esbozo de las relaciones sociales y su capacidad constructiva, así como su relación con los ecosistemas naturales.

La organización social

El territorio valenciano actual coincide en su mayor parte con el del histórico Reino de Valencia. En ella habitan cinco millones de personas en un total de 542 municipios.

En este territorio hemos construido nuestras casas y labrado nuestros campos. Pero antes de eso sólo había montañas, ríos, bosques, lagos… en definitiva todo eso que llamamos naturaleza. La humana es la especie animal de mayor expansión en los últimos diez mil años. Este éxito se lo debemos al lenguaje que es la base de la comunicación y nos permite transmitir conocimientos.

La mayor concentración de población se da en torno a la ciudad de Valencia, cuya área metropolitana supera el millón y medio de habitantes. La segunda es en el área metropolitana de Alicante-Elche, también con casi 800.000 habitantes.

La Comunidad Valenciana se divide administrativamente en tres provincias, Castellón, Valencia y Alicante y, a su vez, en 34 comarcas. El comarcalismo ha sido una forma de estructura administrativa tradicional. Se utiliza como base para la conformación de partidos judiciales, publicaciones estadísticas oficiales, áreas de salud, mapa escolar, etc.

La franja litoral, con 524 kms desde el río Cenia a Pilar de la Horadada, concentra la mayor parte de la actividad humana. Su economía, basada en un potente sector turístico y con un elevado peso de los sectores agrícola e industrial, es la cuarta más importante de España.

Ciudades, pueblos y aldeas.

Las ciudades más importantes por orden de nº de habitantes son: Valencia (800.000), Alicante (340.000), Elche (230.000) y Castellón (172.000).

Aparte de las ciudades, las poblaciones de más de 50.000 habitantes son: Torrevieja, Torrent, Orihuela, Gandia, Paterna, Benidorm, Sagunto, Alcoi, Sant Vicent del Raspeig, Elda y Villarreal. Todas, menos Alcoi, situadas en la franja litoral y áreas metropolitanas.

La franja litoral, con 524 kms desde el río Cenia a Pilar de la Horadada, concentra la mayor parte de la población.

Es en esa pequeña proporción de territorio donde se concentra su crecimiento económico, con un potente sector turístico y con un elevado peso de los sectores agrícola e industrial.

Esto ha propiciado que la CV a ser la cuarta economía más importante de entre las comunidades autónomas españolas.

Distribución demográfica 2015

Pero hay dos millones de personas que viven en pueblos de menos de 20.000 habitantes. La Valencia rural se sostiene, las comunicaciones mejoran y hay oportunidades laborales para los jóvenes.

No obstante, en las comarcas de montaña del interior, la población ha disminuido tanto que sus pueblos se han convertido en aldeas. Hay muchos pueblos que no superan los 100 habitantes e incluso algunos no sobrepasan los 50. No es fácil con atención médica solo una vez por semana, con escuelas cerradas por falta de niños, abastecidos, como mucho, por vendedores ambulantes. 

Todos los habitantes de la Vallibona con motivo de la visita de Ximo Puig

Comarcas enteras están quedando despobladas. Els ports (5.300), Alt Maestrat (7.800), Alto Mijares (4.300), Los Serranos (17.900) y el Valle de Ayora (10.600). La baja densidad de población hace insostenible el futuro de estas comarcas. La agricultura y la ganadería que los alimentaba ha perdido competitividad en un mundo globalizado.

Su última esperanza

El turismo ecológico es la gran esperanza de las comarcas montañesas del interior. Nosotros podemos contribuir haciendo rentables sus negocios de hostelería y la Generalitat invirtiendo en conservación del patrimonio.

Somos los habitantes de la ciudad, fomentando la cultura de turismo rural, los únicos capaces de sostener un poco su economía. A mi modo de ver, tenemos casi la obligación moral de dar soporte al patrimonio social, histórico y cultural de estas zonas.

Infraestructuras viarias.

Los humanos somos un acontecimiento planetario relativamente reciente. No obstante, somos los responsables de haber modificado la superficie de la tierra para adaptarla a nuestra conveniencia.

Hace apenas diez mil años, unos antepasados nuestros, inventaron lo que llamamos civilización. Dejamos de ser tribus nómadas para construir aldeas permanentes. Las creamos allí donde había agua dulce disponible y terreno útil para cultivar alimentos. Fueron creciendo asentamientos humanos dispersos, y con ellos la necesidad de enlazarlos caminando.

Fue entonces, muchos años antes de que hubiesen excavadoras, cuando aparecieron los caminos. Yo les llamo caminos naturales porque se establecieron durante generaciones usando la lógica del mínimo esfuerzo.

Senderos

Los senderos aparecieron allí donde muchos humanos iban de un punto a otro andando. Lo hacían por el itinerario más conveniente. Si una montaña se interponía en el camino, la lógica del mínimo esfuerzo decidía si era mejor subir y bajar o darle la vuelta. No siempre la distancia más corta es la mejor, eso lo sabemos ahora y lo sabían nuestros antepasados.

Con el tiempo inventamos la rueda y con ella los carros, carretas y carreteras. En muchos casos fue suficiente con ensanchar y acondicionar los senderos. En otros la orografía obligaba a cambiar el trazado, pero siempre respondiendo a la lógica del coste/beneficio.

De la agricultura de subsistencia pasamos al comercio, y con él se amplió la necesidad de mejorar las comunicaciones. Con el comercio apareció la riqueza y con ella la codicia y las guerras. La historia humana es un continuo trasiego de personas que van de un sitio a otro. Pero una ley permanece inmutable: La ley del mínimo esfuerzo.

La ley del mínimo esfuerzo.

La ley del mínimo esfuerzo es la habilidad de destinar los mínimos recursos posibles a obtener un beneficio.

Cuando tienes varias alternativas, el camino más lógico es aquel que implique un menor gasto de energía en términos de tiempo, esfuerzo físico, o seguridad.

En definitiva, si construyes una choza y te mojas cuando llueve, construirás un tejado, y no por gusto, sino por necesidad. Y si tienes que vadear muchas veces un río construirás un puente. Construir un puente es un esfuerzo considerable, y sólo lo harás si te compensa (a ti o a tu comunidad) en términos de ahorrar esfuerzos o mejorar rendimientos.

Carreteras y autopistas.

La red viaria valenciana es bastante simple, ya que, desde Valencia, la mitad este del territorio es el mar Mediterráneo. Tenemos dos ejes viarios principales: el corredor mediterráneo y la autovía del Este que es el enlace con el centro de la península.

Red de autopistas.

Las carreteras nacionales y autovías dependen de la dirección general de tráfico (DGT)

La autopista A7 recorre la costa mediterránea desde Almería a la Junquera, en la frontera con Francia. Hasta principios de 2020 la autopista AP7 era de peaje, pero se terminó la concesión y ahora es gratuita.

También tenemos dos enlaces secundarios. Saliendo desde Sagunto, la autovía Mudéjar que pasa por Teruel y Zaragoza. Hacia Albacete parte desde Silla la autopista

La Red de Carreteras de la Comunidad Valenciana está integrada por todas las carreteras con itinerario comprendido íntegramente en el territorio de la Comunidad Valenciana. 

El Ministerio de Fomento ha ido desdoblando antiguas carreteras nacionales e inaugurando nuevas Autopistas y Autovías del Estado. Algunos tramos de las antiguas Carreteras Nacionales han sido traspasadas a la Generalidad Valenciana, a las Diputaciones Provinciales, o a otras entidades locales.

La Red de Carreteras de la Comunidad Valenciana está formada por 3 categorías:

  • La Red Autonómica de Carreteras. En esta categoría se incluyen, tanto las carreteras como las autovías autonómicas. Los identificadores de las carreteras son de este modo:  CV-??  y  CV-??? , según su importancia.
  • La Red Provincial es competencia de las Diputaciones Provinciales de cada provincia. Los identificadores de las carreteras que pertenecen a las Diputaciones Provinciales son de este modo:  CV-??? 
  • Existe una última categoría, formada por las carreteras locales, competencia de los diferentes organismos municipales, con este formato: CV-???? .
El tren

Los primeros ferrocarriles europeos co­menzaron a aparecer durante el segun­do tercio del siglo XIX. Por aquel enton­ces, España disponía de tan solo unos cuatro mil kilómetros de rudimentarias carreteras.

En 1848 se construyó el primer ferro­carril en España. El proyecto unió, mediante 28 kilóme­tros de vías, las localidades de Barcelona y Mataró. En 1851 se inauguró la línea entre Madrid y Aranjuez. Poco después, los tramos Barcelona-Granollers y Xàtiva-Valencia.

Hoy día, la red ferroviaria española en servicio se aproxima a los 15.000 kilómetros de longitud.

Pese a que algunas líneas son deficitarias, el futuro de la movilidad pasa por abandonar poco a poco el transporte privado en favor del colectivo. El transporte ferroviario es el medio más eficiente. En comparación con el coche o el avión, consume mucha menos energía por pasajero y supone un menor nivel de emisiones de CO2.

El impulso de una red ferroviaria de cercanías interconectó muchas zonas alejadas de las vías principales de comunicación. Para muchos, es la única manera de desplazarse y es, hoy en día, una importante herramienta de vertebración del territorio.

El Trenet en los años 60

El Trenet de Valencia completó, desde principios del siglo XX, la red de transportes metropolitanos. La FEVE (ferrocarriles de vía estrecha) conectaba la ciudad de Valencia con la mayor parte de las localidades cercanas. Para muchas de ellas fue su única conexión con la ciudad.

En Alicante, FEVE trazó la línea de la Marina que conectaba los pueblos de la costa hasta Denia. En la actualidad, el trazado original del Trenet forma parte de la red del TRAM de Alicante.

Gran parte de aquellas líneas se encuentran integradas actualmente en la red de MetroValencia, propiedad de Ferrocarriles de la Generalidad Valenciana.

Caminos de montaña.

El complejo relieve de nuestra orografía dificulta el intercambio comercial y de ideas entre las distintas regiones. En un territorio así, es inevitable que una gran variedad de culturas entren en contacto gracias a los caminos que atraviesan las montañas.

En los últimos años, el acceso a determinadas cumbres y parajes se ha popularizado. Los caminos de montaña los transitan exploradores modernos que buscan disfrutar los paisajes de montaña y hacer ejercicio al aire libre.

Podríamos catalogar como caminos de montaña aquellos que no están asfaltados y no aparecen en los mapas de carreteras. Es cierto que algunas pistas de tierra si aparecen en algunos pero, por norma general, necesitamos mapas topográficos detallados para orientarnos en montaña.

Senderos

Los caminos marcados como senderos de montaña hoy cumplen con un estándar mínimo legal de anchura. Las áreas más expuestas y peligrosas pueden estar aseguradas con cuerdas o cadenas.

Caminar por ellos a menudo requiere tener calzado específico, una orientación básica, una buena condición física y la capacidad para evaluar los peligros que pueden tener las montañas.

Muchos centros excursionistas locales se han dedicado a marcar los senderos y caminos de su área de influencia.

Tipo De Homologación De Senderos

Los senderos de Gran Recorrido (GR) son identificados por los colores blanco y rojo y la condición para ser considerado como un sendero GR, es el deber de disponer de una longitud mínima de 50 km.

Señales de senderos GR de Continuidad, variante, desvío y dirección equivocada

Los de Pequeño Recorrido (PR) son identificados por los colores blanco y amarillo y sus señales son las mismas. Deben de tener entre 10 kms y 50 kms de longitud. Además se tienen que poder recorrer en menos de dos días.

Se identifica por los colores blanco y verde a los Senderos Locales (SL). Tienen que tener menos de 10 kms de longitud para poder señalizarse como senderos locales.

Pistas forestales.

A los que nos gusta andar en bici, debemos hacerlo prioritariamente por las pistas forestales. Estas tienen ancho suficiente para que circule un coche y, en ocasiones hasta dos por si se cruzan.

En caso de transitar por senderos, ya que no está prohibido explícitamente, debemos hacerlo despacio y respetando siempre la prioridad del que va caminando. 

Las pistas forestales han sido construidas mayoritariamente para llegar a zonas agrícolas aisladas o como prevención de incendios. No es raro encontrar pistas cruzadas de reguerones profundos que son difíciles y excitantes de transitar.

Pero hay que tener cuidado, muchas pistas forestales están mucho peor señalizadas que los senderos. Infinidad de caminos prometedores no llevan a ningún lado. Otros se ven interrumpidos por grandes vías de comunicación.

Necesitamos hacer uso de mapas topográficos o aplicaciones de navegación en montaña si no queremos perdernos.

Recuperación de las denominadas “Vías verdes:

En España existían en 1993 más de 7.600 kilómetros de líneas férreas en desuso, o que nunca llegaron a prestar servicio.

Este patrimonio de gran valor histórico y cultural, se está rescatando de su olvido y de la desaparición total. Ofrece un enorme potencial para desarrollar iniciativas de reutilización con fines ecoturísticos, acordes a las nuevas demandas sociales.

Desde 1993, estos antiguos trazados ferroviarios están siendo acondicionados para ser recorridos por viajeros un tanto diferentes: cicloturistas y caminantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *