Borriol circular por Sant Joan de Moró y Vilafamés

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Bici de Montaña por la sierra de Borriol / Vilafamés

Vamos a recorrer esta interesante y desconocida zona que cuenta con impresionantes vistas, pueblos y aldeas preciosos y mucha pinada. Haremos algunos senderos, ciclables, pero que justifican la calificación de “Difícil”

Descripción de la ruta y enlace de descarga

Cómo descargar la ruta en el navegador 

Punto de inicio / final con enlace directo para el navegador de Google Maps:

Parquin del IES de Borriol.

Descubriendo en e-Bike la montaña de Castellón.

El ascenso a la plana de Cabanes desde Castellón se hace siguiendo el valle del río Borriol. Una moderna autopista lleva por allí al infrautilizado aeropuerto. Conforme subimos, a la derecha, destaca el macizo del “Desert de les Palmes”, reconocible por las antenas gigantes del pico Bartolo. A la izquierda se alza la “Serra de Borriol”, la que vamos a conocer en esta ruta, que se extiende entre este valle, la plana de l’Alcora / Onda y la plana de Cabanes.

Partimos de Borriol y cruzamos este pueblo por su centro por si queremos tomar café antes de empezar la ruta. Nada más salir de Borriol nos metemos en faena recorriendo por pista los valles de la sierra. El objetivo es cruzar al otro lado donde se extiende un altiplano inmenso en el que destacan las localidades de Onda y l’Alcora. Es esta una zona industrial repleta de fábricas de cerámica con demasiadas chimeneas humeantes, así que viramos hacia el norte en busca de un pueblo más tranquilo y natural.

Sant Joan de Moró

Este es un pueblo metido dentro del valle que lleva a Vilafamés a los pies de la sierra de Borriol. No tiene especial gracia pero, aun así, me gusta ir a buscar su centro y ver su iglesia mayor que siempre da una idea de la importancia de cada pueblo.

Como es una ruta Btt nos permitimos el lujo de bajar hasta el río que aquí se llama Alcora pero es, en realidad, una continuación del río Lucena, tributario del Mijares. Hemos bajado para recorrer unas sendas y pistas con cierta dificultad. La idea es hacer equilibrios por los cúmulos de gravilla y guijarros. Es una forma divertida de llegar a nuestro próximo destino.

El Mas de Flors.

Es una pequeña aldea muy cuca en la que tiene su casa un pintor /escultor famoso: Joan García Ripolles. Recorreremos sus callejas y pasaremos por un estanque con patos y un enorme cisne blanco.

Salimos para enfilar el valle que lleva a Vilafamés. Damos un pequeño rodeo para evitar la carretera. Eso nos lleva por estrechas pistas, al principio asfaltadas y luego de tierra, y por valles escondidos siempre con la vista puesta en la sierra de Borriol a nuestra derecha. Accedemos a la carreterita que viene de Costur y que desemboca en la carretera principal de Vilafamés.

Como no voy a permitir que mi ruta tenga ni un palmo de carretera, la cruzamos para subir un poco por la ladera. Atentos que después de unos cientos de metros nos desviamos por una senda, en realidad un antiguo camino empedrado, que nos lleva, no sin cierta dificultad, hasta un pueblo precioso y digno de conocer.

Vilafamés.

Encaramado en un risco de rodeno rojo, nos sorprende este pueblo de tintes medievales. Sus callejuelas estrechas van siguiendo el contorno de la montaña hasta el castillo que se yergue en lo alto del cerro rocoso.

Callejeamos este precioso pueblo, primero bajando hasta una replaza con algunos bares donde almorzar y luego subiendo hasta el castillo. Si tenéis tiempo no os ciñáis a la ruta, perderos por sus muchos recovecos y disfrutad de su arquitectura plagada de detalles.

Vilafamés

Coged fuerzas para emprender la subida más dura del itinerario que nos lleva a lo alto de la sierra. Un estrecho camino asfaltado nos llevaría hasta Borriol sin subir tanto, pero subir tiene una ventaja clara: La Bajada con mayúsculas.

Lo primero que sorprende cuando llegamos arriba, cerca de las antenas de la “Penya del Corn”, son las vistas de la plana de Castellón, el puerto y el mar. Así como desviarse a las antenas no merece la pena porque no se ve nada, desde la pista de bajada se ve toda la inmensidad de la costa sur hasta que se pierde la vista.

Nuestras piernas se toman un merecido descanso dejándose llevar en bajada sin prisas, contemplando el paisaje entre los almendros. La bajada va a ser placentera pero no tranquila. Dejamos la pista muy pronto para acometer una senda ciclable en bajada que es una delicia. Una senda con mucho “Swuin” en la que muy de vez en cuando se presenta algún paso de dificultad.

La sensación al llegar abajo es indescriptible. Todavía tenemos un trozo de revirada carreterita asfaltada con mucho desnivel antes de llegar al fondo del valle, muy cerca ya de Borriol.

En esta ruta hemos visitado montes desconocidos, hemos recorrido pueblos y aldeas increíbles y hemos disfrutado la excitación del camino de montaña y sus sendas. No se puede pedir más a una ruta BTT.

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